Visitando el Salto de Apoquindo en Santiago

Salto de Apoquindo, Santiago de Chile
Salto de Apoquindo, Santiago de Chile

Después de escribir sobre los distintos atractivos turísticos de Santiago, no pude evitar entusiasmarme y visitar el Salto de Apoquindo. Mientras leía y revisaba fotos de otras personas, un visitante comentó que estaba muy bonito y tenía muchas flores en esta primavera. El comentario tenía menos de 1 semana de vida, lo que me motivó a pensar que: es ahora o nunca. Siempre que tenía la posibilidad de visitar este maravilloso entorno, algo ocurría, un dolor de estómago, una enfermedad repentina, pero esta vez fue distinto.

VISITANDO EL SALTO DE APOQUINDO EN SANTIAGO
El Salto de Apoquindo es una de las atracciones naturales de nuestra precordillera. Los terrenos de la Quebrada de Ramón pertenecen a Corfo (Corporación Nacional de Fomento), quien los entregó a Aguas Andinas, CONAF (Corporación Nacional Forestal) y el Proyecto Protege (actualmente Asociación Parque Cordillera) para que se creara un parque natural y un centro de educación ambiental en el año 2002, formándose el Parque Natural Aguas de Ramón.

 

– Dirección: Álvaro Casanova 2.583 (esquina Onofre Jarpa), La Reina
– Valor: $1.500 adultos ($2,5 USD) / $500 niños y ancianos ($0,8 USD).
– Días Habilitados: Lunes a Domingo, 08.00 – 17.30 (invierno) 19.30 (verano).

* Información actualizada al 11/11/2014. Para ver información actual, revisa el sitio web

Para llegar en transporte público al Salto de Apoquindo, tienes tres opciones:
1) Bajarte en la estación de Metro Francisco Bilbao (Línea 4) y tomar el bus naranjo de recorrido D08 hacia la cordillera. Puedes bajarte en dos paraderos: Padre Hurtado Sur con Valenzuela Puelma (PD1009) o Príncipe de Gales con Valenzuela Llanos (PD1290). Desde ahí debes caminar por Valenzuela Puelma (1,7km) o por Onofre Jarpa hacia el parque (1,7km).
2) Bajarte en estación Príncipe de Gales (Línea 4) y tomar el bus naranjo 412 hacia La Reina (Puedes tomarlo en Alameda también). Te bajas en el paradero de Príncipe de Gales con Valenzuela Llanos (PD1290) y caminas por Onofre Jarpa hacia el parque.
3) Bajarte en estación Parque Bustamante (Línea 5) o Simón Bolívar (Línea 4) y tomar el bus naranjo D18 hacia Diagonal Las Torres. Te bajas en el paradero de Príncipe de Gales con Valenzuela Llanos (PD1290) y caminas por Onofre Jarpa hacia el parque.

Desde ambas paradas, es 1,7km de distancia lo que debes caminar hacia el parque y está en subida, aunque tiene pendiente suave. Considera unos 20 minutos.

* Recuerda que el horario de apertura del Metro es diferente en días sábados (06.30) y domingos (08.00). Si quieres llegar temprano en un día domingo, deberás considerar tiempo adicional. Estando en el centro o en Providencia, la mejor opción es el recorrido 412. Puedes revisar los recorridos en el sitio de Transantiago, o comprender nuestro sistema de transporte público en la reseña de este blog.

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LA QUEBRADA DE RAMÓN Y EL PARQUE NATURAL AGUAS DE RAMÓN
La Quebrada de Ramón ha sido parte de la historia de Santiago desde que nació la ciudad. Las primeras canalizaciones de agua para consumo humano se realizaron a partir de estas aguas (1578 y 1672). A su vez, sus aguas fueron descritas como puras y con riqueza mineral, lo que hizo que se vendiera agua mineral proveniente de esta quebrada (Vital Apoquindo). En la zona donde actualmente se emplaza el Hospital Dipreca, también estaban los Baños de Apoquindo, que eran unas piscinas de agua fría mineral que servían para tratar distintas enfermedades reumáticas. En la última década, la quebrada ha protagonizado numerosas inundaciones en las comunas de La Reina debido a los temporales de lluvia. Por esto mismo, se han realizado distintas obras públicas para prevenir estos lamentables hechos.

El parque tiene un área de Uso Intensivo con un Centro de Información Ambiental, rutas de senderismo, trekking, miradores, puentes colgantes, cascadas de agua para reforzar la parte educativa de las personas y un área de Manejo y Conservación, orientada a actividades de conservación e investigación de la fauna y flora, senderos de contemplación, cabalgatas y otras actividades que hagan disfrutar del parque sin dañarlo.

EL SENDERO AL SALTO DE APOQUINDO
Existen tres senderos: Canto del Agua, Los Peumos y Salto de Apoquindo. En este artículo nos centraremos en los dos últimos senderos (porque son uno). Una buena recomendación es hacerlo en primavera, ojalá en un día donde no haya tanto sol, pues las fuentes de agua están distantes y en verano puede ser un lugar bastante caluroso. Se debe traer zapatillas con buen agarre, hay unas zonas donde puede haber algo de tierra suelta (pocas, pero hay); calzado cómodo, ojalá un bastón de trekking para cuando tengas que bajar y lo elemental: comida energética y abundante agua.

Se cruza el estero dos veces a pie, se puede pasar sin problemas. El sendero es siempre claro y muy transitado en los fines de semana.

– Horario para comenzar: 08.00 – 10.00 (después no te dejan pasar y es riesgoso).
– Tiempo de Viaje: 7 – 8 horas según el parque, yo lo hice en 8 horas incluyendo el almuerzo.
– Cierre del Parque: 17.30 en invierno / 19.00 en verano

Sendero Los Peumos

En mi caso, comencé a las 08.30. Pedí el mapa de bolsillo del parque (muy útil) y partí junto a una familia de chilenos. Se comienza cerca de los 800 metros sobre el nivel del mar (msnm) y se termina esta parte en los 1.050 msnm. El primer kilómetro es algo trabajoso, pero después empieza a ser más plano. Existen puntos donde puedes mirar la ciudad, apreciándose lo verde y apartado que es el sector de La Reina, junto con apreciar el centro de la ciudad, Providencia, Sanhattan y el Cerro San Cristóbal.

Vista hacia Santiago desde Sendero Los Peumos

Vista hacia Santiago desde Sendero Los Peumos

Este sendero tiene 3,3km, existen dos variantes: lado norte (más verde, pero tiene más pendientes) y lado sur (más seco, pero más suave). Una compañera de universidad que realiza mucho trekking me aconsejó subir por el lado norte debido a que tenía sombra en la mañana, pero como ese día estaba nublado opté por el sur. Al final de este sendero encuentras un hermoso salto de agua más pequeño. Tienes baño y dos puentes, un puente colgante que conecta los senderos Los Peumos de ambos lados y otro puente de madera donde debes continuar para ir al Salto de Apoquindo. Llegué a esta zona cerca de las 09.50. Si vienes más tarde o no quieres exigirte tanto, puedes ingresar a este sendero hasta las 14.30.

Pequeño Salto de Agua en Sendero Los Peumos

Pequeño Salto de Agua en Sendero Los Peumos

Sendero Salto de Apoquindo

La continuación es más pesada. Me habían dicho que se sufría mucho en este tramo porque hay una pendiente media-alta, pero como iba motivado y tenía personas a mi alrededor que también me alentaban (básicamente parejas y otras familias), no lo sentí tanto. El mapa del parque dice que es apto para personas con buena condición física y conocimientos de excursionismo.

– Quebrada de Ramón: Km 4, 1.150 msnm

El cruce del estero es medianamente fácil a través de las piedras. En los meses de verano y otoño debiese tener menos agua. El camino comienza a subir de forma sostenida hasta que se llega al otro hito. Esta parte es la más difícil y exigente de todo el camino, una vez que termines esto, tus rodillas podrán descansar.

– Mirador del Encañado: km 6, 1.416 msnm

Mirador del Encañado, vista de otros saltos en la zona

Mirador del Encañado, vista de otros saltos en la zona

Hay un mirador hermoso donde puedes ver otros saltos de agua en cerros colindantes. De aquí en adelante, aunque vas subiendo, no se nota la pendiente, es un trayecto relajado, puedes ver la quebrada de Ramón desde lo alto. En algún punto del camino logras ver el Salto de Apoquindo en el otro lado. Cuando cruces de nuevo la quebrada de Ramón estarás a 1.500 msnm. Aquí es extremadamente fácil pues el estero tiene poca anchura. Viene una subida pesada pero corta y después una planicie.

– Salto de Apoquindo: km 8,85; 1.569 msnm

¡Nuestra meta! El Salto de Apoquindo

¡Nuestra meta! El Salto de Apoquindo

Finalmente llegas al Salto de Apoquindo. ¡Es hermoso! Es el lugar ideal para descansar, almorzar escuchando el sonido de las aguas y compartir con las personas que te acompañaron en el viaje. Yo llegué a las 12.10 y me fui a las 12.50, emprendiendo el viaje de vuelta. Lo que me imagino, es que debió ser genial la sensación que tuvieron los conquistadores españoles cuando conocieron este lugar, pensando en que habían atravesado la parte más seca de Chile desde el norte.

Enrique Espinoza en uno de sus libros de geografía descriptiva de Chile en 1897 señaló: “La ciudad de Santiago se provee de agua potable de la quebrada de Ramón, que se encuentra a 8 kilómetros de Santiago, sobre los contrafuertes de la cordillera. El agua de esta quebrada a pocos metros de su origen, presenta una pintoresca y hermosa Cascada en que el agua cae de una altura aproximada de 20 metros. El nombre de Ramón lo trae del gobernador de la colonia don Alonso García de Ramón, que gobernó interinamente desde 1600 a 1601 y en propiedad desde 1605 hasta su fallecimiento en 1607.”

COMENTARIO FINAL

Personalmente disfruté mucho del viaje, llevaba un año sin realizar alguna actividad de este tipo debido a las tareas universitarias, laborales y un estado físico que no me acompañaba. Desde que supe la historia de Baños de Apoquindo me ha interesado este sector, a lo mejor ahora no se le toma el peso, pero teníamos en la ciudad toda una mediana industria dedicada a la sanación de enfermedades reumáticas a través de estas aguas minerales dentro de la misma urbe. Eso fue hace 50 años y no queda casi nada, salvo ciertos documentos e investigaciones.

Por otro lado, como les decía al principio, llevaba un par de años queriendo ir pero no lo hacía porque: requiere despertarse muy temprano (yo vivo lejos), no quería ir solo pensando en algún riesgo (ninguno, el parque es muy seguro y en fines de semana tiene mucha gente), mis amigos querían ir en verano-otoño cuando el paisaje está seco (afortunadamente me enfermé, ¡no hay nada como hacerlo en primavera!) y también porque pensaba que llegar al salto era algo difícil para mí.

Debió ser una cosa motivacional el hecho de que me fuese fácil llegar, estoy pasando por un buen momento personal y realmente no sentí la subida. La bajada sí la sentí porque, con la pendiente alta y sin un bastón, se me formaron unas ampollas en los pies. Es importante tomar los resguardos necesarios para evitar las ampollas. Así que estimados viajeros y visitantes de Recorrido, ¡motívense y conozcan! Santiago es mucho más que una capital, ¡estamos rodeados de entornos naturales preciosos!


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